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La alimentación saludable es un pilar fundamental de la vida

El mundo es muy extremista. 672 millones de adultos y 124 millones de menores son obesos en todo el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), mientras que otro 8,9% de personas en el mundo padecen hambre.

Estas cifras son alarmantes y más aún cuando estos datos podemos cambiarlos por nosotros mismos mediante hábitos de vida saludables y colaboración.

La alimentación es un factor determinante en la salud de las personas. Este pilar fundamental puede afectar e incidir en la calidad de vida y en la longevidad. Mediante una alimentación adecuada se pueden prevenir enfermedades, como las de índole cardiovascular, especialmente cuando la dieta se mantiene a lo largo de la vida y no solo de manera esporádica.

¿POR QUÉ EXIGIR UNA ALIMENTACIÓN MÁS SANA?

El cambio constante en la dieta de las personas a lo largo de la vida puede influir negativamente en su salud.

Un estudio de la FAO demuestra que, en los últimos años, la comida rápida ha sustituido en gran medida a la comida casera y también se ha reemplazado alimentos primarios como frutas y verdura por harina, azúcares, grasas y sal.

Según informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer”.

APOYA

a los músculos.

fortalece

los huesos.

Reduce

el riesgo de las enfermedades del corazón, la diabetes tipo 2 y algunos cánceres.

ayuda

a lograr y mantener un peso saludable.

ventajas de una dieta equilibrada

Incluyendo una alimentación sana y una dieta equilibrada a nuestra forma de vida salimos ganando en todos los aspectos.

Una correcta ingesta de alimentos mejora la salud mental y física. Una dieta equilibrada puede prevenir la obesidad y enfermedades derivadas, además de reforzar el sisteman inmunológico. Esta dieta equilibrada comienza con la elección de los alimentos. Elegir productos sanos, cultivados y elaborados por compañías comprometidas con la salud y el medio ambiente es fundamental para el desarrollo social.

reducir la pobreza

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el hambre en el mundo está aumentando. En 2018 uno 820 millones de personas no tenían alimentos suficientes para comer, frente a los 811 millones de 2017.

Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible más importantes es el número 2 que se refiere al hambre cero.

 

¿Cómo contribuir?

 

1. Apoyar la ayuda alimentaria. Aunque el problema no se soluciones es la base para reducir sus consecuencias.

2. Colaborar con la ciencia ya que es el camino par aluchar con la desnutrición y estudia tratamientos novedosos contra casos críticos.

3. Impulsar la educación para potenciar el acceso a la educación y alejarnos de la pobreca y del hambre.

4. Cuidar el medioambiente. Acabar con los efectos del cambio climático que dañan el cultivo y la ganadería, lo que termina produciendo hambre.

5. Ayudar a concienciar sobre el problema y dar a conocer la importancia de tomar medidas en el asunto.